No obstante que en los últimos meses en el sector constructor se habla de una ola verde, pues los empresarios cada vez buscan más materiales y equipos que sean realmente ecológicos, todavía hay algunos campos de la construcción donde pasar a la acción en cuanto a prácticas ecológicas va a paso lento, y muchas veces el desconocimiento hace que se usen insumos y artefactos que solo porque dicen ser amigables con el medio ambiente se creen que son los más recomendables para la preservación del planeta, aunque en la práctica disten mucho de la verdad. "Existe en el mercado una orientación inadecuada hacia los clientes y usuarios ya que comercialmente se presentan como equipos ecológicos aquellos que no afectan la capa de ozono, siendo este factor en particular uno de los tantos que perturban nuestra ecología; pero muchos de los refrigerantes que se enseñan como ecológicos, si bien no causan daño en la capa de ozono, tienen alta influencia en el calentamiento global. Esta es una razón para que los clientes y usuarios cuenten con profesionales especializados, que orienten y enseñen políticas sanas de uso y funcionamiento de equipos sin ningún interés comercial o de representación de alguna marca en particular", explica el ingeniero Rodrigo Pinzón Hernández, presidente de la Asociación Colombiana del Acondicionamiento del Aire y de la Refrigeración (Acaire) El sistema de ventilación y renovación de aire es un factor muy importante, que a veces suelen pasar por alto en sus proyectos los diseñadores. De acuerdo con Pinzón, en la Organización Mundial de la Salud, por ejemplo, se reconoció como enfermedad profesional el Síndrome del Edificio Enfermo, que afecta a quienes están laborando en inmuebles que no cuentan con buenas condiciones de calidad de aire interior. Como consecuencia de la aparición de estos escenarios, hoy las empresas tienen clara la necesidad de mantener espacios confortables para los usuarios, lo que trae definitivamente empleados más productivos y saludables. "En nivel de confort hoy los usuarios son más exigentes ya que no solamente se considera la mejora en la temperatura, sino que también la solución debe ser acompañada por bajo nivel de ruido, zonificación, aire limpio, adecuado nivel de renovación de aire, etc.", agrega el presidente de Acaire. Al tener que satisfacer la demanda de todas estas necesidades, el consumo de energía se convierte en un factor importante a considerar en la estimación de un presupuesto, ya que no solamente incide el valor de la inversión inicial sino también el tiempo de funcionamiento y la vida útil de los equipos de aire acondicionado y ventilación.
 "El costo de energía eléctrica en un edificio generalmente, en mayor proporción, se debe al aire acondicionado. Con la preocupación que existe a nivel mundial por los factores de calentamiento global y contaminación del aire, la necesidad ha llevado al desarrollo de diseños que tengan mayor consideración en minimizar los impactos que por radiación suman a la carga térmica del proyecto y esto se logra mediante la adecuada selección de materiales aislantes térmicos en el edificio y cristales con buenas condiciones de absorción, elementos de sombra en ventanas y, si el proyecto lo permite, lograr la mejor orientación", agrega el experto. Entonces, ¿qué tan costoso puede ser instalar un sistema de aire acondicionado? "Cuando se analiza la vida útil de los equipos y el pago por consumo de energía se deben considerar equipos de últimas tecnologías que permiten recuperar el costo por inversión inicial en tiempos cortos de tres a cinco años y con vida útil de los equipos hasta de quince años. Este ahorro hace al cliente optar por estas nuevas tecnologías y es aquí donde en los nuevos sistemas se tiene especial cuidado en los elementos de filtración, según sea la necesidad y condiciones ambientales, tanto exteriores como interiores del edificio. Por ejemplo, los equipos de aire acondicionado actualmente cuentan con sistemas que permiten calidad de aire interior hasta de un 90%", agrega el ingeniero Pinzón Hernández. Hoy los nuevos clientes también exigen las mejores condiciones estéticas y de confort en búsqueda de inversión en espacios de cualquier uso; vivienda, oficinas, locales comerciales, industriales, etc. El aportar el mejor escenario hace que los inmuebles tengan un mayor valor y facilitan a sus nuevos propietarios la realización de sus proyectos en procura de lograr las mejores condiciones ambientales.

Sin embargo en Colombia aún se comercializan sistemas de aires acondicionados que en otros países ya se han descartado por sus efectos en el medio ambiente y por sus tecnologías obsoletas. Esa falta de control en su importación permite encontrar en el mercado local equipos de muy bajo precio, comparados con los equipos de mejor eficiencia energética y control ambiental, que por desconocimiento, los usuarios los compran viendo un ahorro que a mediano plazo acaba con los recursos naturales. Por eso, si usted quiere ayudar a la preservación del planeta, busque sistemas de refrigeración y ventilación que garanticen funcionamientos económicos y de menor impacto ambiental, y para que sepa cómo hacerlo de manera correcta conozca y cumpla las exigencias de la norma Ashrae 90.1, de la Sociedad Americana de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (Ashrae, por sus siglas en inglés), en cuanto a su eficiencia y uso de refrigerantes, que como valor agregado le permite aportar en un proceso de certificación LEED, en aproximadamente un 30% de la totalidad de los créditos. "En los últimos años en proyectos de mayor especialización y compromiso de sus propietarios, en aras de conseguir los mejores beneficios y lograr ahorros de energía durante el funcionamiento de los equipos, se han desarrollado proyectos mediante el procedimiento de la trigeneración, es decir, logrando simultáneamente energía eléctrica, energía térmica útil y producción de frío. El logro fundamental es aportar la mayor eficiencia energética aprovechando el calor de la energía mecánica o eléctrica de un único proceso, en vez de utilizar una central eléctrica convencional y, para las necesidades de calor, una caldera convencional", argumenta el experto. Asimismo, en los países industrializados se está trabajando sobre tecnologías que permitan un "balance de energía casi cero", que se logra mediante el aprovechamiento de la energía que aporta el propio edificio por medio de fuentes renovables, que deberán ser iguales a la energía demandada por el inmueble. Aunque estos proyectos no son frecuentes en el mundo, han ido ganando importancia y popularidad. También se logra electricidad mediante celdas solares, energía eólica y celdas de combustible; calor, mediante biocombustibles, biomasa, colectores solares térmicos, acumulación de masa térmica del edificio, muros de agua, diseños bioclimáticos, etc. En nuestro país, también, a nivel de industria y construcción, se ha ido incrementando el uso de equipos que emplean la tecnología de Caudal de Refrigerante Variable y compresores que tienen tecnologías de consumo racional según la demanda. Estos se encuentran en equipos de expansión directa y en enfriadores de agua. Y a esto se suma que las nuevas tecnologías definitivamente buscan ahorros de energía durante su funcionamiento, uso de refrigerantes que afecten en menor medida al planeta, un control más exacto de diferentes zonas de las edificaciones, mejores condiciones de calidad de aire, mayor facilidad en la operación y mantenimiento y un diagnóstico acertado sobre su funcionamiento. También se debe resaltar el avance que se tiene con relación a la sistematización y control de los equipos, que apuntan a tener menores costos de mantenimiento, simplificando las tareas en este sentido y de menor exigencia a mantener por largos periodos personal altamente calificado en las instalaciones.
 Tenga claro que no existe una teoría definitiva de qué sistema de ventilación y refrigeración debe usar. Cada proyecto tiene que ser considerado y estudiado así como todas las variables que en él se pueden presentar. Son los espacios disponibles y el presupuesto, los aspectos principales que permiten buscar las diferentes alternativas de ventilación. |