Arquitectura con sentido de configuración ambiental
el planeta se deteriora; ya no distingue entre el frío y el calor. En los polos, los témpanos se deshacen con fragilidad, mientras las estaciones, en época de verano, marcan irrisorias temperaturas que rompen con cualquier termómetro. Este es el panorama bajo el cual ahora se administra el mundo y es en el mismo que distintos sectores deben repensar su función de responsabilidad por y para el planeta. Las tendencias han empezado a forjar nuevos arquetipos, basados en la necesidad imperiosa de atender e intentar resolver los problemas que afectan la calidad de vida de los actuales habitantes del planeta, sin comprometer la posibilidad de que las generaciones venideras, puedan disponer de recursos.Bajo estos parámetros se piensan ahora las construcciones. Si bien los materiales, el diseño y la estructura, siguen siendo trascendentales a la hora de realizar la planeación, el tema del impacto ambiental ha dado un viraje al epicentro bajo el cual se desarrollan los proyectos. Las nuevas propensiones en esta materia se inclinan a modelos de construcciones sostenibles, caracterizados por la salud y la ecología del lugar; el sol, el ahorro energético y utilización de energías renovables, de materiales naturales y transpirables; el reciclaje y la gestión racional del agua; la minimización de la contaminación electromagnética; la utilización de tipologías adaptadas a la zona, de barreras fónicas y de materiales aislantes naturales y el bajo costo económico y social. En un aspecto donde más se ha hecho hincapié, es en el aprovechamiento del consumo energético, que según el arquitecto Fabián Salazar Orozco, de Sasha Moreno Constructores, “se tiene en cuenta durante todo el ciclo de vida de las edif caciones. Desde la extracción de materia prima y su transporte a las obras, pasando por el uso de las edif caciones, hasta las posteriores modif caciones y demolición”. Con estos nuevos esquemas, puntualmente, es que las construcciones emprenden proyectos con sentido social con una perspectiva de apropiación del lugar, con el f n de utilizar los recursos vernáculos de la zona. Tierra caliente vs. tierra fría En concepto de Salazar, el componente de la conf guración arquitectónica es determinante a la hora de realizar cualquier construcción, más que los mismos materiales. El elemento arquitectónico tiene una disposición que obedece al clima y que debe articularse de acuerdo al sitio a construir. Como anteriormente se había enunciado, la conservación de energía sea en zonas frías o cálidas, es una prioridad en la que se debe converger a la hora de planificar. Las nuevas propensiones en materia de construcción en zonas cálidas tienden a generar diseños que puedan formar una ef ciencia con respecto al aislamiento y el sombreado, ya que la protección solar contribuye en gran medida a la conservación de energía que establece una arquitectura que da prioridad de sombra. En el caso del diseño de protección solar para una adecuada ef ciencia, este se debe realizar mediante aleros, aperturas apropiadas y quiebrasoles. “Estos elementos son determinantes en la estructuración para el control climático en regiones tropicales”, señala la arquitecta Natalia Torres. De acuerdo a informes realizados por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de los Andes, “la protección solar exterior es uno de los factores más inf uyentes en el consumo de energía en aire acondicionado y demanda entre el 62% y el 85%, mientras que el factor de la orientación de la construcción afecta cerca del 15% de la carga. Esto demuestra que el factor de sombra es el más importante para ahorro de energía en climas cálidos y húmedos”. El mismo estudio revela que unas aperturas apropiadas, con una protección solar sólida, deben incluirse en la estética del diseño arquitectónico de zonas cálidas, templadas y frías, con el fin de amalgamar conceptos que orientan la construcción de modelos sostenibles, no sólo en diseño, también en funcionalidad. Del mismo modo, Torres plantea que “la cuestión energética está cada vez más dada para obtenerse a través de factores ambientales y así evitar la utilización de calefacción artif cial, porque esos son consumos energéticos que son nocivos para el cuidado del medio ambiente. Por eso la conf guración arquitectónica pretende desde allí, realizar aportes importantes en el desarrollo de estas nuevas disposiciones”. Entre tanto, para edificios o viviendas en clima frío, las características que regulan los diseños se inclinan principalmente por un mayor aislamiento, un volumen más consistente y menos sombra. Todas estas características se tienen en cuenta precisamente por la ambigüedad que se puede presentar en una zona como esta en la que los lenguajes climáticos son variados e inconstantes. En este tipo de zonas existe una mínima necesidad de energía para enfriamiento y calefacción, lo que la ubica en una región heterogénea en cuanto aislamiento y protección solar, gracias a su condición climática. El espesor de muros, la capacidad calórica, la textura, el grosor de vidrios hacen parte del ramillete de factores importantes al momento de la conf guración en diseño en un escenario de este tipo. Sin embargo, los mismos sólo comprenden una pequeña proporción de la energía requerida, en un esquema que se preocupa por una conservación, en aras de propiciar calidad y bienestar al planeta. |