Automatización un camino a la excelencia

Las empresas en la actualidad buscan procesos de producción efi cientes que demanden simpleza en el proceso y excelencia en el resultado fi nal. Bajo estas premisas se consolidan y articulan modelos que pretenden la minimización en los errores de producción, en tiempos récord.
La automatización industrial permite consolidar un proceso de desarrollo con mayor ef ciencia, disminuir la producción de piezas defectuosas y ofrecer mayor calidad en los productos, mediante la exactitud de las máquinas.Gracias a esta implementación aumenta la idoneidad en un porcentaje considerable, y la coyuntura apunta a la modernización de sistemas de producción, de lo contrario, se corre el riesgo de quedar rezagados en los procesos artesanales.EN OBRA consultó cómo se desarrolla este proceso en las empresas cementeras y la forma en que lo han convertido en factor determinante en la estandarización de sus productos. Y es que el sistema que se hace de forma industrial se encuentra automatizado en un 80%, lo que demuestra la formalización que se ha empezado a gestar en este aspecto. Automatización en cemento La producción de cemento es la conjunción de varios procesos de transformación físicos y químicos de materias primas de carácter mineral, con requerimientos energéticos, tanto eléctricos como térmicos. Estos últimos “representan aproximadamente el 90% de las especif caciones totales de energía, que al considerar la producción mundial de cemento, que en 2010 será cercana a los tres mil millones de toneladas, signif ca hoy algo así como el 5% del consumo total de energía del mundo”, explica Charles De Wilde Grillo, gerente de Producto y Operaciones de Cemex Colombia.En el proceso de automatización, af rma De Wilde, la materia prima es agente fundamental desde su explotación. A la caliza deben ser agregados correctores como arcilla y mineral de hierro, para producir el crudo, que será transformado por la acción del calor y la alta temperatura en un nuevo mineral: el clínker, que al reaccionar químicamente con el agua, produce los compuestos adhesivos que le conf eren al cemento sus propiedades. Una vez extraídas las materias primas, se da la trituración de las rocas de gran tamaño y se envía el material fraccionado a pilas de almacenamiento y prehomogeneización, cercanas químicamente a los estrictos requerimientos del crudo de clínker. El proceso de automatización empieza en la pila de prehomogeneización, donde la caliza, junto con los correctores, se envía al molino de crudo y se reduce a un polvo f no para garantizar su total combinación química a alta temperatura. El crudo molido se envía a un silo de almacenamiento y homogeneización; etapa última de preparación antes de su alimentación al horno. En el horno y equipos auxiliares (precalentadores y los precalcinadores) se da el precalentamiento, precalcinación y f nalmente la calcinación a temperaturas cercanas a los 1450°C, para producir el clínker portland, base del cemento. Luego de salir el material, se serena en un enfriador a temperatura ambiente, donde el clínker, junto con su regulador de fraguado -el yeso- y otros materiales que se agregan para mejorar sus propiedades, se reduce a un polvo f no que se envía a los silos de cemento para su almacenamiento y despacho. Para De Wilde Grillo: “La garantía de que los productos cumplan con los estándares de calidad y la oferta de servicio hacia el cliente, se sustenta en los sistemas de gestión de calidad, y en un control preventivo, que va desde la exploración de las materias primas hasta la posventa”. Automatización en concreto La calidad de un producto es la suma de tener buenos diseños de mezcla, estos deben tener una def nición clara de las materias primas y que el control de calidad advierta cualquier cambio, ya que el diseño en la automatización fue basado en una condición de comportamiento de materias primas.Para Olga L. Fernández, gerente de Soporte Técnico de Holcim Colombia, la estandarización se basa en “el seguimiento a través del control de calidad y buenos diseños, y hace que la automatización sea un éxito porque este proceso es un cumplidor de órdenes, pero deben ser órdenes claras, precisas y controladas”. Lo que hace que un proceso sea frecuente es la automatización, porque facilita repetir de forma permanente un modo de hacer las cosas y consiente una optimización, que permite desarrollar altos estándares de calidad con resultados tangibles. Ítems como el control de registros, mayor fabricación a volúmenes garantizando homogeneidad continua, son benef cios que aporta el método. También permite ampliar el número de productos que están diseñados para cada una de las necesidades de los clientes. “Contamos con una gama de más de 1.800 referencias de concreto, cada una ha sido creada por solicitud de un cliente con una condición específ ca, que está asociada a la calidad del producto y a las necesidades de instalación”, af rma Fernández.Para la tecnología del concreto, lo fundamental son las medidas. Se debe contar con básculas calibradas con exactitud en los manejos de la operación y diseñadas para la forma como son alimentadas, para hacer los cortes exactos de las cantidades de las materias primas. La segunda premisa es el control automático de la humedad de los materiales. Una de las materias primas que componen el concreto es el agua, sin embargo, el resto, es decir, los granulares son almacenados en plantas que regularmente son sitios abiertos, eso signif ca que el medio ambiente los altera. La tecnología de la sistematización consiste en que se hace un diseño para una condición ideal, pero ésta es controlada por la máquina, que debe contar con un buen sistema de medición de humedades y de forma automática debe corregir si existe algún tipo de variación. El tercer factor es el mezclado, que se puede hacer directamente en las máquinas de producción o en los camiones transportadores con capacidad de mezcla.Si no se tiene un sistema industrializado de producción que sea automático se vive en constante riesgo. “En un sistema automatizado se puede hacer trazabilidad de errores, el sistema da alertas y permite tener acciones de corrección para garantizar la calidad en el producto final”, concluye Fernández.
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