En la edición anterior habíamos hablado de las construcciones con certificaciones LEED en el mundo. Ahora con el fin de tratar el tema tanto a nivel global como local, se hace necesario hablar de cómo estamos en Colombia al respecto. En la actualidad hay múltiples edificios y proyectos que están buscando la certificación LEED en nuestro país, tales como son:
- Dirección General Bancolombia – Medellín
- Edificio de la Agencia Nacional de Hidrocarburos – Bogotá
- Colegio San José – Barranquilla
- Oficinas Alpina – Sopó (Cundinamarca)
- Zona Franca PLIC S.A. - Cota (Cundinamarca)
Asimismo el proyecto hotelero Hotel Holiday Inn y el empresarial Oxo 67, desarrollados por la firma Contempo, son de las primeras construcciones en estas categorías que buscan ser certificados. Ante estas múltiples candidaturas se confirma que estamos viviendo la era en donde no sólo se necesita ser amigo del medio ambiente sino que "está de moda"; nos encontramos frente al "boom" de las construcciones de edificios bioclimáticos y oficinas inteligentes, como puerta de entrada a la construcción de proyectos verdes. Es por este motivo que, aunque muchos edificios así no cuenten con certificaciones LEED, basta con que tengan altos estándares de construcción, para encontrarse dentro de esta marea innovadora de la construcción sostenible. La mencionada tendencia, por ejemplo, se confirma con el siguiente dato: en la actualidad una cuarta parte de los proyectos de oficinas que se están construyendo en Bogotá, cuentan con esta características verdes; incluso, podremos hablar, en el mediano plazo de certificaciones en gran número para colegios, edificios públicos, etc. Los primeros acercamientos con lo sostenible Colombia, como bien sabemos, es un país que lucha por mantenerse a la vanguardia de las diferentes tendencias que se imponen en el mundo. Esta razón llevó a crear hace unos años el Consejo Colombiano de la Construcción Sostenible (Cccs), el cual agrupa diversas entidades e importantes actores del sector constructor, con el único objetivo de conseguir que en el país esta industria se convierta en una de las principales aliadas del medio ambiente,. Asimismo el primer proyecto nacional que consiguió el sello verde de sostenibilidad fue el edificio sede de la compañía farmacéutica Novartis, que lleva el mismo nombre y que está ubicado en la capital del país. En esta primera edificación con certificación LEED (en la categoría Plata) sobresale el ahorro en iluminación y en energía, mediante la utilización de un sistema de ventilación natural-bioclimático, que se desarrolla en espacios abiertos, consiguiendo temperaturas interiores ideales, con un ahorro energético cercano al 50%. Pensando en el ahorro de agua, se manejaron tanques recolectores de aguas lluvias y orinales secos, elementos poco usados en nuestro país que nos demuestran las posibilidades infinitas que desperdiciamos para ahorrar en cuanto al consumo de nuestros recursos naturales. Novartis también utiliza un techo verde y, en cada espacio, plantas nativas que se adaptan al ambiente sin mayores cuidados, solo con la humedad del aire. El inmueble también cuenta con aires acondicionados libres de Cloro Fluoro Carbonos (CFCs), amigos de la capa de ozono. Pero no solo son espacios y materiales respetuososo con la naturaleza; el insumo humano también tiene conciencia verde. En este edificio además de que cada empleado cuenta con una agradable vista, aquí se recicla; se llega en bicicleta, toda vez que cuentan con parqueaderos para este tipo de vehículo ecológico y hasta se recomienda crear rutas compartidas entre los empleados en sus automotores, con el fin de no incrementar el trafico, la contaminación y el consumo innecesario de combustible. No estamos sólo frente a una construcción física, estamos frente a una política completa de responsabilidad ecológica-social, que bastante falta le hace a Bogotá. Con estos casos de éxito se confirma que el camino ya está trazado y así lo demuestra el gran número de iniciativas parlamentarias que procuran impulsar proyectos de ley que favorezcan a la bioconstrucción como primer paso para un proceso que nos lleva indefectiblemente a que lo que hoy premiamos, tendrá que ser el día de mañana el común denominador y, esta exaltada tendencia a futuro, será norma para el sector. Estos son los primeros pasos de un camino que ya emprendimos y que no tiene final.
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