El Toque Femenino en los ladrillos y el concreto

El sector constructor y de infraestructura es una las actividades de la economía nacional que en los últimos años ha permitido mayor participación del género femenino en cargos directivos. Martha Pinto de De Hart, Amparo Polanía, Cristina Gamboa y María Paulina Villegas de Brigard son algunas de las mujeres que hoy encabezan los más importantes planes de trabajo encaminados al desarrollo del sector.
A FINALES DEL siglo XX las conversaciones sobre igualdad de género comenzaban a adquirir el mismo sentido de cotidianidad de las charlas sobre la economía nacional o sobre el transcurrir político del país en ese momento. Sin embargo y pese a ese naciente furor, en la práctica las cosas no iban tan rápido y ver una mujer conduciendo un taxi o, con overol, botas y casco, pegando ladrillos, al mismo ritmo de un hombre, sorprendía a un país que desde sus inicios había marcado una línea muy rígida entre las labores que debía de desempeñar un hombre y las tareas que estarían a cargo del género femenino.Han pasado algo más de diez años desde entonces y hoy esa lucha por la igualdad entre unas y otros ha desencadenado un cambio de percepción que ha permitido de a poco ir derribando esa barrera entre lo que puede hacer un hombre y lo que puede llevar a cabo una mujer.
Si bien es cierto que el país aún está muy lejos de lograr la equidad ideal y que parte de esa lucha ha tomado el rumbo equivocado por un feminismo enfermizo que ha tenido el efecto contrario al despertar más expresiones machistas, tampoco se puede negar que la sociedad colombiana ha ido cambiando su mentalidad y abriendo oportunidades por igual para hombres y mujeres.El sector de la construcción ha sido una de esas actividades económicas que en los últimos años ha permitido mayor participación del género femenino en cargos que van desde los más rasos, hasta facilitar que ocupen los más altos puestos directivos, desde los que se dirige el crecimiento de las más importantes empresas y agremiaciones del sector.Aunque en Colombia no existen estudios que proporcionen cifras exactas de cuántas mujeres se desempeñan actualmente en el sector constructor y de la infraestructura, para tener una noción cercana a lo que sería su participación, se pueden tomar como referencia informes que en ese mismo sentido se han dado en países de la región, como México, que presenta un proceso de inclusión similar al de Colombia. Allí por ejemplo, la información más reciente es de 2003 y registra un crecimiento de la participación de la mujer en este sector de 117%, de acuerdo con la Encuesta Nacional del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi).
Sin embargo, el informe no especifica en qué cargos se ha generado esa mayor intervención.Asimismo no es necesario tener cuantificada de manera exacta esa participación del género femenino en la construcción nacional – aunque sería lo ideal- para descubrir que ellas han incursionado con fuerza en el mismo, porque existen sucesos contundentes que han materializado esa participación.El hecho de que el cargo del sector público más importante de esta actividad económica le haya sido encargado a Beatriz Uribe, quien recibió del gobierno de Juan Manuel Santos la tarea de dirigir los destinos del Ministerio de Vivienda, Ambiente y Desarrollo Territorial, demuestran que el país entiende que la participación de la mujer en plazas tan importantes como esta es tan valiosa y definitiva como la gestión de cualquier hombre.En nuestro país la construcción se ha convertido en una de las principales actividades económicas y su participación en el PIB está entre 3 y 6% y ante el atraso que presenta Colombia en estas áreas, las oportunidades de crecimiento son aún mayores con la apuesta del actual Gobierno a este sector.
Con esa importante inversión, las plazas de empleo, en todos los niveles, son aún más amplias para hombres y mujeres. Ante esta imperiosa necesidad de desarrollo, la participación de las mujeres, desde hace algunos años, dejó de limitarse simplemente a seguir órdenes, y hoy también se desempeñan como gestoras, directoras y presidentes de grandes proyectos y compañías del sector.Hoy, de acuerdo con los lineamientos del nuevo Gobierno Nacional, las mujeres que ocupan cargos directivos en el sector constructor y de infraestructura tienen el reto de convertirse en actores clave de la puesta en marcha y el recorrido exitoso de estas locomotoras de crecimiento, como las ha denominado Santos, que al final del cuatrienio lleguen al millón de viviendas construidas y a superar en gran medida el rezago en infraestructura del territorio nacional.
En esta edición, EN OBRA quiere presentar a cuatro mujeres que se han destacado por su labor y gestión al frente de empresas, agremiaciones e instituciones universitarias, del sector constructor y de infraestructura.Martha Pinto de De Hart, presidente de Camacol; Amparo Polanía, presidente de Constructora Colpatria; Cristina Gamboa, directora ejecutiva del Cccs, y María Paulina Villegas de Brigard, decana de la Facultad de Ingeniería Civil de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, dan a conocer su visión de cómo está el país actualmente en construcción e infraestructura y llaman la atención sobre los frentes de obra en los que se debe concentrar el país en los próximos años para alcanzar el desarrollo que lo haga más competitivo frente a otros países de la región, y lo ponga a punto para enfrentar los retos presentes y futuros, como los tratados de libre comercio que están próximos a entrar en vigencia y los que se están negociando actualmente
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