La apuesta por un legado ecológico
Colombia es uno de los países de la región que más avances ha registrado en el desarrollo de la construcción sostenible. Sin embargo, aún está lejos de convertirse en una de las naciones líderes en proyectos con menor impacto ecológico. Cristina Gamboa, al frente del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, busca materializar esa meta. El reto de la economista Cristina Gamboa, al frente del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (Cccs), es que Colombia se convierta en uno de los países líderes del mundo en el desarrollo de proyectos de construcción respetuosos y amables con el medio ambiente.Si bien en los últimos años, varias empresas constructoras nacionales le han apostado a esta nueva manera de desarrollo en sus proyectos, la Directora Ejecutiva de esta organización considera que hay mucho por hacer y, si todos los actores involucrados en el proceso se comprometen, la meta se hace alcanzable en poco tiempo. De manera equivocada se tiende a pensar que todas las actividades que se realizan en sintonía con el medio ambiente pueden ser aún más costosas para quienes las desarrollan y que la ganancia no compensa esa inversión. Sin embargo, en lo que tiene que ver con construcciones sostenibles, el mundo ha comenzado a mirar estos inmuebles como el punto de partida para el manejo correcto de recursos naturales como el suelo, el agua y la energía. En consecuencia, los proyectos con características ecológicas se han valorizado en el mercado y hoy ofrecen un diferencial que los compradores e inversionistas encuentran mucho más atractivo de lo que les puede ofrecer un proyecto convencional. En Colombia, de acuerdo con Gamboa, la construcción sostenible es una dinámica en crecimiento y su desarrollo es prometedor, porque aunque el país no está a la vanguardia, la evolución que ha logrado en corto tiempo ha sido signif cativa, por lo que el Cccs confía en que en los próximos años el tema ocupe los primeros renglones de la agenda de desarrollo del país y permita no solo hacerlo más competitivo, sino también garantizar la supervivencia de futuras generaciones. La caminata ecológica de Colombia La construcción sostenible es un término que apenas comienza a ganar reconocimiento en Colombia, pero las empresas y organizaciones del sector han encontrado el espacio y la condiciones para involucrarse en proyectos de menor impacto ambiental, en un país donde la necesidad de progreso en vivienda e infraestructura apremia y en el que la voz ecologista empieza a adquirir un tono más fuerte.“En Colombia tenemos avances y casos importantes en cuanto a arquitectura con elementos de sostenibilidad, que han ganado premios internacionales en áreas innovadoras, como el uso de la guadua y otras fibras naturales, así como en la incorporación de diseños bioclimáticos, el uso eficiente del agua y, en menor medida, de la energía en las edif caciones”, explica la Directora Ejecutiva del Cccs. Tal vez la muestra más significativa del avance, en corto tiempo, que ha logrado el país en esta materia es la consecución de la primera certif cación LEED (Liderazgo en energía y desempeño ambiental)otorgada a la sede de la multinacional farmacéutica Novartis, en Bogotá, y la postulación de 27 proyectos más para la misma condecoración, que se caracteriza por ser un estándar internacional de desarrollo de edif caciones sostenibles de alta ef ciencia. Más incentivos, más compromiso Quienes le han apostado a la construcción amigable con el medio ambiente tienen la certeza de que la legislación nacional debe ofrecer mayores incentivos y benef cios al gremio para impulsar el desarrollo con menor impacto ecológico. En el actual marco legal los constructores solo cuentan con benef cios como la devolución del IVA y algunas deducciones en el impuesto de la renta, por parte del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. En lo que tiene que ver con las certif caciones, “nos falta tener un sistema de certif cación propio, para lo cual estamos creando el Sello Ambiental Colombiano para las Edif caciones, con la participación de muchas personas bajo el amparo del ICONTEC”, sostiene Gamboa.Otro de los retos de la construcción comprometida con la preservación del medio ambiente es ir más allá de los proyectos de edif cios o viviendas y llegar a ser implementada en las obras de infraestructura, en grandes proyectos urbanos y en la construcción civil.De acuerdo con la Directora Ejecutiva del Cccs, esta apuesta se debe hacer en todas las fases del proyecto desde la concepción, el diseño, la operación y la construcción, y no exclusivamente en esta última etapa, con el objetivo de que se cumpla con todos los estándares de ef ciencia ambiental. La visión ecológica de esta economista también está encaminada a que gran parte de los proyectos sociales, que propone el Gobierno Nacional con el desarrollo a gran escala de la vivienda de interés social, se construyan bajo estos parámetros y permitan, además de combatir la pobreza, dar una vivienda digna, compatible con el entorno ambiental, a los estratos socio económicos más vulnerables.“Acabamos de lanzar, de la mano de la Fundación Mario Santo Domingo, un concurso para seleccionar las mejores tesis de investigación de pregrado y posgrado que se han realizado sobre diseños de vivienda social sostenible. Con este premio contribuiremos de forma tangible a la generación y difusión de nuevos conocimientos, métodos y estrategias para la producción y el desarrollo de soluciones habitacionales sostenibles para la población más pobre del país”, argumenta la Directora Ejecutiva del Cccs El terreno para que la construcción sostenible pase de ser la excepción a convertirse en la regla de los proyectos sociales está abonado. De acuerdo con Gamboa, la meta del Ejecutivo de un millón de viviendas nuevas al f nal de este cuatrenio, es la mayor oportunidad para que el país apropie esos principios ecológicos en su desarrollo. “La idea es incorporar como premisa fundamental la conformación de comunidades sostenibles, que podrían mejorar las oportunidades económicas y la calidad de vida de sus habitantes y de las ciudades”, propone la economista. Gamboa, lejos de considerar este planteamiento como una utopía lo ve más como una certeza, pues Colombia es uno de los países, junto con México, Brasil y Argentina, que, en Latinoamérica, lleva la delantera en la implementación de construcción sostenible .“Es un esfuerzo que desde hace varios años se está generando, a través de la construcción sin pérdidas, que funciona con una metodología similar a la sostenible y, en la medida que estas prácticas se implementen en la mayor parte de las construcciones, el costo extra que requieren va a ir disminuyendo”, concluye. |