Con la importancia que ha adquirido la preservación del medio ambiente en distintos puntos del planeta, el aprovechamiento de la energía solar -para sustituir el uso de sistemas de energía convencionales que implican el agotamiento de recursos naturales no renovables- se ha convertido en una de las más importantes alternativas de la industria para contribuir a un ambiente más verde y ecológico. En la construcción, los sistemas de energía solar se han venido incorporando de a poco, y con mayor penetración en los países desarrollados. Sin embargo, en América Latina e incluso en naciones africanas –donde las fuentes hídricas escasean- su incursión de a poco va dejando en segundo plano el uso de la energía eléctrica y de combustibles fósiles. "Los sistemas de energía solar consisten en colectores solares (páneles), tanques inter-acumuladores y calderas o calentadores de alta eficiencia. Estos se pueden usar en los proyectos de construcción para abastecer las necesidades de agua caliente, por ejemplo, o en todo el proyecto con muy bajo consumo de combustible", explica el ingeniero independiente y especialista en sistemas de energía solar, John Alexander Vila.
 Por su parte, Felipe Morales, ingeniero de ventas de Bosch Termotecnología Colombia, explica que "los sistemas solares térmicos no solo aprovechan la energía limpia de la radiación solar, también proveen confiabilidad y confort, gracias a su alta calidad y elevada eficiencia energética además de la reducción tanto en el uso de combustibles como en el respectivo mantenimiento del sistema. Beneficios adicionales son la disminución tanto en la emisión de gases efecto invernadero como en las correspondientes consecuencias medioambientales asociadas a estas emisiones". Pese a todas estas bondades muchos constructores lo piensan dos veces a la hora de invertir en estos sistemas ecológicos, debido al alto costo que esto les puede generar en sus proyectos y ante el temor de que esa inversión no dé sus frutos en el mediano plazo. En este sentido tanto Morales como Vila, coinciden en que efectivamente el implementar esta tecnología puede tener un costo más alto que el de los sistemas convencionales, pero "la economía de estos es excelente si se toma en cuenta que la inversión se recuperará en un corto tiempo, además es genial pensar que no se generarán mantenimientos rutinarios ni pensar en la variación de costo anual de los servicios públicos", lo que compensa esa inversión inicial, asegura el representante de Bosch. "Un sistema de energía solar es realmente rentable, puesto que la disminución de costos logra un correcto retorno de la inversión en un tiempo corto estimado. Podríamos hablar, dependiendo de la magnitud del proyecto y de su ubicación geográfica, de retornos de inversión entre tres y seis años. Estos datos pueden variar respecto al lugar de instalación y al precio de los combustibles", agrega Vila
 A esto hay que sumarle que la vida útil de los colectores puede llegar a una duración de más de 15 años en condiciones ambientales estables y el consumo de energía puede reducirse a la mitad. Por ejemplo, en un proyecto de tamaño mediano, un hotel, un edificio de apartamentos, se estaría hablando de un ahorro de aproximadamente el 50%, claro está que este desempeño depende del lugar geográfico donde se encuentre. |