Las fiducias impulsan la construcción
 Apalancarse en la banca le ha servido al sector de la construcción para tener un crecimiento sostenido, aún en tiempos de crisis. TRAS ATRAVESAR UN fenómeno de desaceleración que puso en vilo distintos sectores de la economía, incluido la construcción, las proyecciones para este año son positivas. En abril de 2010, el área total licenciada creció 25%, lo que constituye una cifra record comparada con el mismo mes del año pasado, según Camacol. No obstante, hay una tesis que asegura que, además de las lecciones aprendidas de la crisis de los 90 y la solidez financiera, el modelo de fiducia en el país ha jugado un papel clave en amortiguar el impacto de la desaceleración. A esa amortiguación se le suma la capacidad de las fiduciarias de recuperar lo perdido en el vacío económico que inició hace casi dos años, y que a finales de 2009 mostró señales de desaparecer. “Antes de esta coyuntura había muchas obras de infraestructura que necesitaban financiación, pero había pocos recursos nacionales. Pero ahora la posibilidad de participar en este tipo de proyectos es mayor a lo que se había pensado en un comienzo”, asegura Martha Silva, Presidenta de Fiduciaria Bogotá. La economía se ha desacelerado y los negocios se han recompuesto. En el caso del sector inmobiliario han cambiado las estrategias de inversión, por ejemplo la vivienda para estratos 5 y 6 se ha desacelerado pero los constructores se han enfocado a los megaproyectos de Vivienda de Interés Social (VIS). Están participando en la f nanciación de planes de agua departamentales y de sistemas de transporte masivo. Revista En Obra, dialogó con Martha Silva para indagar con ella sobre las oportunidades de apalancamiento en la banca que pueden llegar a tener los proyectos de construcción. Sobre todo, en lo que respecta a temas de vivienda. E.O. ¿Las f ducias son un modelo conveniente para los proyectos de construcción? Martha Silva: Soy una firme convencida de que las fiduciarias fueron la gran herramienta para reactivar la construcción y el esquema de preventa lo permitió, porque aquí no se arrancan proyectos si no está garantizado el punto de equilibrio, no como pasó en otros países en que se comenzaban las obras sin saberse si las iban a terminar o no. Hace 10 años nosotros le apostamos al sector inmobiliario, cuando nadie quería la construcción por el tema de la crisis, y aprovechando esta experiencia armamos unos esquemas que dieron conf anza y las herramientas a bancos y constructores para reactivar la construcción. E.O.: ¿En qué tipo de proyectos están participando? M.S: Nuestro foco son los grandes negocios de infraestructura, entre los que están la concesión de la Ruta del Sol, hidroeléctricas, puertos, aeropuertos y demás obras, los apoyamos por medio de los patrimonios autónomos para el manejo del f ujo de recursos futuros. Por otra parte, tenemos una participación de 34 por ciento en el sector inmobiliario con ventas de vivienda nueva, locales comerciales y of cinas. E.O.: ¿Cómo le ha ido a la Fiduciaria Bogotá en el primer semestre del año? M.S: Hemos tenido un crecimiento de manera importante en los últimos años y este semestre no ha escapado a eso. Nuestros ingresos operacionales crecieron 51 por ciento a 58.105 millones de pesos; las comisiones aumentaron 62 por ciento a 48.366 millones de pesos, y nuestra utilidad operativa subió 54 por ciento a 25.811 millones de pesos. Esperamos que el crecimiento se mantenga en lo que resta del 2010. E.O.: ¿Y en cuanto a activos administrados? M.S: Estamos manejando 15 billones de pesos. La mayor parte (7,2 billones de pesos) corresponde a fondos pensionales del Gobierno, hay 3,5 billones en carteras colectivas, tenemos dos billones en f ducia de administración y 1,3 billones de pesos en el sector inmobiliario. El resto corresponde a otros fideicomisos de inversión. E.O.: ¿Cuál será la estrategia a seguir en los próximos meses? M.S: Nuestro interés no está enfocado tanto en el crecimiento de los activos administrados, sino que la expansión se haga de forma rentable, pero con mucha prudencia. Además, no nos queremos limitar a las carteras colectivas ni al encargo f duciario, sino que en los próximos años queremos ofrecer mecanismos para integrar a muchos actores que tengan información y recursos. La idea principal es que sea para obras públicas, proyectos con el Estado colombiano, los departamentos, los municipios y lógicamente en Bogotá. Entre los productos que tenemos para el segundo semestre, vamos a lanzar Fidufranca, orientado a empresas exportadoras de servicios que trabajan en zonas francas, aprovechando nuestros mecanismos f nancieros y que trabajamos con infraestructura.
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