El precio del dolar sirve para construir

Aunque muchos sectores de la economía se ven afectados por la tasa de cambio, factores como el crédito y la compra de maquinaria ofrecen ventajas para el mercado de la construcción.
eL pasado 19 de octubre, las palabras de Nicolás Eyzaguirre, director del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el hemisferio occidental, sentenciaron una realidad que algunos empresarios no han querido aceptar: “detener la revaluación del peso no va a ser posible”. La declaración tenía lugar durante la presentación del informe “Perspectivas Económicas de las Américas”, desarrollado por esta entidad. A la par, tanto el Banco de La República, como el sector empresarial del país discutían medidas para disminuir el impacto que está causando el precio del dólar en la economía. ¿Por qué no se puede detener la caída del dólar? El mejoramiento de las condiciones de seguridad en el país atrajo un mayor volumen de inversión extranjera para el sector minero-energético, lo cual condujo a un incremento de las exportaciones de materias primas y, por ende, entraron más dólares a la economía.
De acuerdo con cifras del Banco de la República, sólo entre enero y septiembre de 2010, la inversión extranjera directa alcanzó los 7.188 millones de dólares. Por su parte, las exportaciones correspondientes al rubro de minas y canteras, entre enero y agosto de este año, representaban 12.308 millones de dólares, registrando un crecimiento del 45%. Un monto suficiente para que se produzca un exceso de oferta de moneda extranjera en el mercado colombiano.
¿Qué pasa con la construcción? pero que no puede sustituirse por productos importados”, explica. En ese sentido, el tipo de cambio no afecta los precios de venta de los inmuebles en ningún sentido, pues estos sólo responden a la oferta y a la demanda.
Sin embargo, el boom exportador tiende a fortalecer el ingreso per cápita, lo cual jalonaría el consumo interno y la demanda de bienes inmuebles. Pero cabe anotar que, a la par, el aumento de las importaciones de bienes transables, derivado de la apertura del mercado puede generar una pérdida de empleos y desaceleración en el consumo. Pero este último factor se puede mitigar a largo plazo y los planes de reconversión industrial en los cuales ha incursionado el Gobierno pueden reducir ese efecto. En resumen, la demanda de bienes inmuebles puede mantenerse.
“Y desde el punto de vista de los costos, los constructores colombianos utilizan insumos que en su amplia mayoría se producen localmente; aunque, de todas formas, para la producción de esos materiales los fabricantes necesitan importar algunas materiales primas”, señala Néstor Preciado. De acuerdo con Camacol, esto último sucede para el caso de cerámicas, plásticos, productos de arcilla y pinturas, que en su conjunto representan el 18% del total de los costos de materiales.
En un escenario de revaluación, las materias primas para fabricar estos productos se abaratan. No obstante, el volumen de las mismas no es tan significativo como para alterar los precios para el constructor. De hecho, según la Encuesta de Opinión Industrial de la Andi de agosto de 2010, el tipo de cambio no es una preocupación latente para los sectores proveedores de materiales para la construcción. En otras palabras, construir seguirá costando lo mismo, al margen de lo que pueda suceder con el dólar.
¿Endeudarse en dólares?
La subida acelerada del precio del dólar en 1999 previno a los empresarios colombianos sobre el endeudamiento en moneda extranjera. La situación económica y política del país presionó la salida de capitales y la tasa de cambio se disparó, con lo cual el déficit fiscal se incrementó y varias empresas se fueron a la quiebra.
Sin embargo, en 2010 el panorama es diferente por lo cual no se prevén riesgos de una nueva carrera de ascenso en el precio del dólar. Sin ir más lejos, las proyecciones macroeconómicas de octubre de 2010, de la f rma asesora en inversiones y bolsa Corredores y Asociados, sentencian que la tasa de cambio cerrará en 1.750 pesos a f nales de este año y bajará hasta los 1.700 pesos a f nales de 2011. Con base en esos cálculos, endeudarse en dólares no sólo puede ser seguro, sino también un buen negocio.“Adquirir créditos en dólares en este momento, teniendo en cuenta que la revaluación va a continuar, benef cia a las empresas, puesto que su deuda tenderá a bajar”, puntualiza Andrés Uribe, director comercial de Incorbank Banca de Inversión.
Uribe también aclara que, además, los créditos en dólares actualmente ofrecen tasas más competitivas que las de la banca nacional, haciendo que endeudarse en esta moneda sea aún más económico. Para ello es importante tener en cuenta el f ujo de caja de la empresa o de los proyectos que requieren este tipo de financiación. Para el caso de la compra de maquinaria, por ejemplo, existen diferentes ventajas: por un lado, el precio de estos activos es relativamente más barato debido a que el peso actualmente tiene mayor poder de compra. A la par, se trata de bienes que se deprecian a plazos más largos, por lo cual se puede diferir la deuda en un tiempo mayor. Y si la tasa sigue bajando,a compra será todavía más favorable.
n ese orden de ideas, el empresario puede tener la certeza de que si se endeuda hoy en dólares, su saldo no se va a aumentar, sino se va a mantener en niveles más competitivos. De todas formas, puede ser recomendable contar con algún respaldo de capital que le permita cubrirse, en caso de presentarse una depreciación repentina del peso; pues si bien es poco probable, lo mejor es mitigar ese riesgo.
Al f nal de cuentas, el precio del dólar no es un tema que deba preocupar con demasía a los empresarios del sector de la construcción, sino que, por el contrario, puede ofrecerles algunas ventajas para aprovechar en el corto y en el mediano plazo.
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