Con una inversión de 60 mil millones de pesos, Villavicencio es el escenario escogido para la construcción de Baré, un complejo de viviendas que pretende apostarle a la preservación del ambiente.
El proyecto que estará liderado por la constructora Proskol, tendrá 50 casas y 90 apartamentos. Luz Adriana Arcila, gerente de ventas de la empresa señala: “Le apostamos a esta propuesta en la que la generación de la reserva ambiental será un componente importante y donde el criterio de construcción no se impondrá al medio ambiente”.
Así mismo, la obra permitirá la generación de 300 empleos y planea realizarse en tres años. Tres tipos de unidades contemplan el proyecto: Las Saman, de 250 metros cuadrados en las que se adecuaran piscinas privadas, los Morichales Townhouse, que se cimentaran en 170 metros cuadrados, y los apartamentos Araguato, que comprenderán 110 metros cuadrados.
De igual forma, el lugar tendrá caballerizas, senderos ecológicos y paisajísticos, spa, zona de ejercicios y canchas deportivas.