
Esta fue la propuesta emitida por el Ministerio de Transporte, en el marco de la Cámara Colombiana de Infraestructura (CCI), y que consiste en un modelo que propone a los empresarios construir la totalidad de un proyecto en concesión, para que después de concluido, comiencen el cobro de peajes.
Es un mecanismo que plantea la CCI, no con el objetivo de desprestigiar la labor que hacen los concesionarios, sino para dar claridad a los colombianos, quienes se quejan de que la gestión a la hora de realizar una obra no es tan eficaz como los peajes que se montan. El dirigente de la CCI, Juan Martín Caicedo, argumenta que trabajar de la mano del sector privado es un privilegio, sin embargo hay aspectos por mejorar.
No obstante los afiliados a la Cámara por parte de los privados no comparten la misma visión. Consideran que la medida tendría lugar en los casos en que las obras no avanzan con la misma efectividad que los peajes. También agregan que los proyectos no son viables sino se estipulan los ingresos que van a generar por peajes, ya que estos mismos son los que financian la obra.
Pero según el Gobierno esta iniciativa alude a obras como la de Bogotá – Girardot, que no se ha entregado y ya pasó el tiempo pautado. Igualmente los empresarios tienen varios argumentos en contra como, por ejemplo, que una comunidad que tiene una obra ya entregada difícilmente va a permitir instaurar un peaje.