
Con una inversión de 1.330 millones de dólares y luego de seis años de obras civiles, la hidroeléctrica ubicada en Guadalupe, al noreste de Antioquia, se convierte en una de las más importantes del país.
La mega estructura de Empresas Públicas de Medellín (EPM) producirá 660 megavatios al año. Cerca de 400 ingenieros, técnicos y obreros operan a 650 metros bajo tierra para instalar la primer turbina de cuatro de las que consta el proyecto, que generará 165 megavatios de energía.
La construcción se distingue por su amplio dique de 148 metros de altura construido por 3,4 millones de metros cúbicos de roca revestida en cemento, que interrumpe la trayectoria del río Porce y forma una represa de 514 hectáreas.
Las turbinas, de 12 toneladas importadas de Argentina y los rotores japoneses, conforman 280 toneladas y serán ensamblados en un socavón de cinco niveles con 40 metros de alto, en donde se convertirá la potencia del agua en electricidad. Los turbogeneradores, a través de un túnel de 12.5 kilómetros que conecta con el embalse, albergarán 80 metros cúbicos de agua por segundo que lo revolucionarán 300 veces por minuto.