En los últimos años, pese al buen desempeño de la construcción en el país, uno de los principales problemas que han tenido los empresarios del sector es la escasez de suelo urbanizable en las principales ciudades de Colombia. El crecimiento acelerado de las urbes y la alta demanda de vivienda y de inmuebles de comercio han hecho que ciudades como Medellín y Bogotá deban comenzar a extenderse a lo ancho y largo de sus límites, para lograr encontrar tierras que permitan satisfacer esa alta demanda.
 Sin embargo, esa extensión fuera de sus perímetros urbanos originales ha traído consigo problemas, como largas distancias que deben atravesar sus habitantes para ir de sus casas a sus trabajos o lugares de estudio, o que los constructores que logran conseguir un terreno en el corazón de las ciudades deban pagar casi tres veces el valor real, ya que muchos propietarios aprovechan la necesidad que tienen los mismos de adquirirlos para lograr desarrollar un proyecto, y ha confirmado que la cobertura de los sistemas de transporte no es suficiente. Una de las soluciones de las que se ha venido hablando es de la renovación urbana que, no obstante que los gobiernos de estas dos ciudades los tienen en su agenda, aún no termina de despegar y muchos de los planes hasta ahora dan sus primeros pasos o se han quedado en stand by sobre planos, por decisiones administrativas que no se concretan o porque no existen los recursos necesarios para comenzar a trabajar en ellos. Mientras comienzan en forma estos grandes trabajos de renovación urbana, los constructores siguen en la búsqueda del terreno ideal en la ubicación específica, que les permita desarrollar esos proyectos que tienen planeados para los próximos meses.
 Pensando en ello, EN OBRA en esta edición quiere presentarles en qué lugares de Bogotá y Medellín se puede construir y qué tipo de proyectos se puede desarrollar en cada uno de estos territorios, de acuerdo a los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) de cada una de las ciudades y teniendo en cuenta que muchas zonas de las mismas que antes estaban dispuestas por la reglamentación para ser urbanizables, hoy son áreas protegidas o simplemente ya no están disponibles. |